Volviendo

Anuncios

Espejitos de colores.

Bola de espejos de colores.

Bola de espejos de colores.

Ya había escrito la otra vez algo sobre este mismo asunto tentado por unos posteos de Abel (Este y este).

Hoy retoma el tema así .  Me había limitado a comentar en su blog. Pero luego de ver varios comentarios más y de leer tres veces el posteo me animo a compartir con ustedes algunas líneas propias entre mezcladas con las suyas.

En  su nuevo post hay comentarios que dicen: “La Nazion” “Corneta” etc… Y sí, me puse melancólico. Me causo gracia hace dos años. Hoy ya no.

Abel aporta dos reflexiones que me pareces iluminadoras con respecto a la militancia, la dirigencia y el tema Clarín. Las comparto con ustedes.

“El poder del gobierno está en el Estado. Y en el apoyo popular. Que depende de su gestión, no de las batallas que entusiasman a la militancia.”

Leerlo me disparo automáticamente a pensar: ¿Será que las acciones son menos que las que se realizaban  antes entonces hay que llenar con algo? ¿Será que conviene tener a la “monada” entretenida arengando una épica pasada de moda antes que permitir que piensen y se animen a cuestionar algunos temas?

Abel  me respondió de sobrepique ( Sin saberlo seguramente) en el mismo posteo con esto: “Cualquier encuestador, cualquier político sabe que la delincuencia violenta, la inflación, el transporte de mierda preocupan muchísimo más. El problema es que los militantes se convenzan a sí mismos que estas cosas no existen, que son ilusiones creadas por la magia negra de Clarín y sus satélites.”

El gobierno de Cristina y antes el de Nestor nos llenaron a muchos peronistas de oro. Y cuando digo oro digo acciones. Tengo miedo de que ese oro se esfume y nos quedemos con los espejitos de colores.

 

Militancia virtual

Jauretche

Jauretche

Abel toca en tres posteos el tema de la militancia K. Primero lo hace a mi modo de ver con un posteo muy lógico. Luego transcribe un mail de un dirigente de La Escalabrini  también interesante. Y por ultimo postea esto con una reflexión final, para mi, fantástica.

Acá transcribo dicha reflexión.

La “batalla cultural” se seguirá dando después del 7D de la misma forma que antes: con la pauta publicitaria del Estado ayudando a medios amigos. Donde los resultados son diversos, digamos: en el caso de la TV Pública, del grupo Szpolski, del canal Encuentro… pueden mencionarse algunos éxitos; en los del grupo Vila-Manzano, Telefónica, Cristóbal López… lo mejor es un piadoso silencio.

Tal vez la carta mejor del gobierno ha sido aquella en que, a pesar de la mitología, volvó menos recursos (no digo ninguno, eh): el kirchnerismo militante que surgió, a lo largo de un quinquenio, en Internet. No por su alcance, limitado fuera de los jòvenes, sino porque introdujo ideas y actitudes nuevas. Al menos en los primeros años… Si mis amigos K se dirigieran a otros que las hinchadas fieles, tal vez volverían a serlo.

La militancia 2.0 que menciona Abel es una novedad. Es cierto. Ha explotado y tomado fuerza a partir de la 125. Cumplió un fin y de muy buena forma. Supieron sobre todo los blogueros hacer de “prensa y comunicación” de un gobierno que siempre ha fallado en ese ítem, el de comunicar. Aportaron un espacio de reflexión que hasta entonces no existía para la mayoría de la gente “conectada”.

Ahora que el tiempo pasó, que el relato necesita otras fuentes de donde agarrarse se nota un vacío. Los blogs escasean, al menos los leíbles.

Las redes sociales han cumplido otro rol interesante. En su momento fueron la posibilidad de expresión. Muchos jóvenes y no tan jóvenes encontraron en ella el lugar para decir, de integrarse a un ámbito que si bien era virtual los contenía. Buscaron el debate como forma de crecimiento de su propio pensamiento y de construcción de una “consciencia política” con el que pensaba diferente.

La propia dinámica de las redes sociales supongo los termino absorbiendo. Son demasiado rápidas, aleatorias, tal vez histriónicas sea la palabra.

Hoy ese sentido inicial no se ve. Por mi trabajo paso horas en las redes sociales y no hago mas que leer “bromas” a la oposición, de todo tipo y color. Y un alienado festejo por cada dicho o direte de cualquier funcionario oficialista. Incluso hoy he llegado a leer personas festejando la impresentable “poesía” (espero que los poetas no se enojen por uso esta palabra) de Barone.

En las redes mas usadas ( twitter y Facebook) se ven posteos que en la calle se llamarían “tribuneros”. Que tienen por única finalidad ser ovacionados por su PROPIO público. Ser levantado por algún medio oficialista y en menor medida hacer de chupamedias virtual para la gilada. Mientras la intención sea sobarnos el lomo entre nosotros veo poco factible que este tipo de acciones sumen.

En algún momento me acerque a un espacio que surgió de las redes sociales. Aparecía como un ámbito de militancia “soft” para acercar a gente del palo que tenia un mismo interés. El Kirchnerismo. Desgraciadamente para mí y para varios compañeros, quedo en eso. En un espacio Soft que no pudo atravesar de un estado intangible a otro solido. Al menos no en ese momento.

Estará en los dirigentes de la militancia ver si se logra capitalizar las herramientas tecnológicas que hoy están a disposición, o  recuperarlas. Creo que se les puede dar un uso más practico que arengar fiestas y difundir egos.

“El aluvión de la militancia popular se levantará otra vez como el batallón escogido de un ejército invencible: el de la clase trabajadora argentina.” Arturo Jauretche.

 

El tiempo una vez más será el que diga la posta.